Los síntomas potenciales son, entre otros: sofocos, sudoración nocturna, insomnio, cambio en el estado de ánimo, periodos menstruales irregulares, sequedad vaginal y relaciones dolorosas, disminución del impulso sexual, infecciones vaginales, infecciones de las vías urinarias. Además los efectos a largo plazo pueden ser: osteoporosis, cambios en los niveles de colesterol y mayor riesgo de cardiopatías.
La menopausia es una etapa esperada y natural del desarrollo vital de una mujer y no necesita prevenirse. Sin embargo, hay formas para reducir o eliminar algunos de los síntomas que la acompañan. Igualmente, se puede reducir el riesgo de problemas a largo plazo, como osteoporosis y cardiopatía, con las siguientes recomendaciones:
•NO fumar, ya que el consumo de tabaco puede causar menopausia temprana
• Hacer ejercicio regularmente para fortalecer los huesos, incluyendo actividad que trabaje la resistencia a la gravedad
• Tomar calcio y vitamina D y seguir una dieta baja en grasa.
Es imprescindible llevar una dieta variadísima, con abundancia de verduras de distintos tipos. Debemos disminuir el consumo de carne y aumentar el de marisco.
Es imprescindible elevar el consumo de lácteos, incluso en las dietas de adelgazamiento, para frenar la disminución paulatina de masa ósea.
Obtendremos resultados magníficos con una dieta a base de lechuga, cogollos, endibias y pescado durante todo el día. Se pierden kilos que no se recuperan fácilmente.
Es muy necesario complementar una buena alimentación con ejercicio físico frecuente para mantener sano el corazón, fuertes los huesos y evitar el sobrepeso.
A partir de los cuarenta años la salvia debe entrar en la vida de cada mujer. Esta planta aromática y medicinal tiene numerosos efectos positivos sobre la salud, pero, sobre todo en la menopausia, su consumo es muy aconsejable. Incluso antes, la mujer ha de acostumbrarse a beber un litro diario de infusión de esta planta. En primer lugar es muy diurética, por lo que ayudará a librarse del exceso de líquidos retenidos que hacen parecer más gorda. Tiene un excelente efecto sobre el aparato circulatorio. Y lo más importante es que contrarresta e incluso puede frenar los típicos sofocos de la menopausia. La soja es otro alimento se debe introducir en grandes cantidades en la dieta de cualquier mujer menopáusica. Su importancia se debe a su contenido en fitoestrógenos, que es mucho mayor al de otros alimentos. Se trata de unos compuestos encontrados en las plantas que tienen un efecto muy parecido al de los estrógenos, que escasean durante la menopausia en el organismo.
Durante su vida, una mujer se encuentra protegida, gracias a los estrógenos, de enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. Con la soja obtenemos una fuente de fitoestrógenos que cumplen esta función protectora. Pero, además, nos defienden de los propios estrógenos, que en exceso, son causantes de enfermedades hormonales como cáncer de mama y de útero.
RECUERDEN:
La salud, mejoran la autoestima y le permiten a la mujer en esta nueva etapa sentirse segura, actual y vigente. Y no debéis olvidar que sobre todo en esta etapa es cuando mas hermosa está una mujer, así que disfruta de los grandes placeres de la vida… Regálate un balneario para gozar de sus múltiples actividades.