Consejos Pocos hipertensos cumplen con la dieta recomendada
| |
NUEVA YORK (Reuters Health) - Los estadounidenses hipertensos son actualmente menos propensos que hace 10 años a cumplir con la dieta que los ayuda a controlar o por lo menos a reducir la presión, indicó un nuevo estudio.
La llamada dieta DASH, o Enfoques Alimentarios paraControlar la Hipertensión, se publicó por primera vez en 1995 ydos años después se difundieron estudios que demostraron suefectividad.
La dieta DASH, que eleva el consumo de frutas, verduras,fibra, minerales y productos lácteos descremados, a la vez quereduce la grasa corporal, está recomendada para los adultoshipertensos, pero no se sabe cuántos pacientes la hacen,indicaron los autores del estudio en Archives of InternalMedicine.
Para investigarlo, el equipo dirigido por el doctor PhilipB. Mellen, de la Clínica Hattiesburg, en Mississippi, analizóla adherencia a la dieta DASH en 4.386 pacientes hipertensosincluidos en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES)de 1999-2004.
Lo resultados se compararon con los datos de las personascon hipertensión de la NHANES de 1988-1994.
En promedio, los hipertensos del grupo 1999-2004 obtuvieron2,92 puntos en una escala de 0 a 8 de adherencia a la dietaDASH, una calificación algo peor que aquellos con presiónnormal, que lograron 3,12 puntos.
Durante ese período, el 19,4 por ciento de los hipertensosadhería a las recomendaciones DASH, es decir que alcanzaban 4,5puntos o más. Esto representa una caída de la calidadalimentaria desde 1988-1994, cuando el 26,7 por ciento de loshipertensos encuestados adhería a la dieta DASH.
La mayor parte de este descenso se debió a que el segundogrupo no ingería los niveles adecuados de fibra, magnesio ygrasa total.
Los adultos mayores, los no afroamericanos, las personascon mayor nivel educativo y los diabéticos eran los máspropensos a adherir a la dieta.
Los resultados sugieren, escribió el equipo, que el mensajede salud pública sobre los beneficios de la dieta DASH sedebilitó con el tiempo.
Al mismo tiempo, los resultados "destacan la necesidad demedidas adicionales de salud pública e investigación clínicaque puedan traducir una intervención efectiva en unaherramienta útil para bajar la presión y el riesgocardiovascular", concluyó el equipo.
FUENTE: Archives of Internal Medicine, 11 de febrero del2008
| Comentarios (0) | ||